Vuelve La Vaquilla

Frenedillas de la Oliva se dispone a celebrar una de las fiestas más importantes del municipio, la Fiesta de la Vaquilla, una mascarada de origen prerromano que goza actualmente de muy buena salud gracias a la renovada y entusiasta participación de los habitantes del municipio.

La Fiesta de la Vaquilla está en proceso de incoación de Bien de Interés Cultural (BOCM del 17 de Noviembre de 2015) por su valor antropológico y cultural.


Fiesta de la Vaquilla en Fresnedillas de la Oliva


Desde el 7 hasta el 18 de enero, al caer la noche, los niños (hasta los 13 años), salen a tocar sus cencerros por las calles del pueblo. En los cruces de caminos piden aguinaldo a los forasteros:

“El día veinte de Enero espantó a la vaca el forastero y ese fue Vd

y ¿sabe dónde fue a parar?

a la huerta del Terronal,

allí destrozó tomates, lechugas, judías,…

vamos, una ruina de valor incalculable de la que debemos de hacernos cargo

Así pues: cero mata cero que pague el forastero”


RITUAL DE LA FIESTA


  • El sábado anterior al 20 de Enero los niños protagonizan la fiesta. Por la mañana van por la leña y por la tarde, sobre las 18:30, comienzan buscando al Alguacil y al Alcalde para luego hacer una réplica de la parte vespertina del ritual de los mayores.  Se acaba matando a la Vaquilla hacia las 20:30.
  • Los mozos solteros, a partir de los 14 años, son los responsables de organizar los actos que marca la tradición. El día grande de la celebración es el miércoles 20 de enero, coincidiendo con la festividad de San Sebastián. Se realiza un ritual que empieza a media noche y acaba por la tarde con la caída del sol.
  • Los personajes principales son la Vaquilla, representada por un joven que lleva sobre los hombros una maqueta de una vaca realizada con un armazón de madera con cuernos y rabo bobino; el Alcalde y el Alguacil, con vistosos trajes y sombreros con cintas multicolores; el Escribano y la Hilandera, que forman matrimonio ataviados con atuendos extravagantes; y los Judíos o motilones, un grupo de jóvenes que tratan de evitar que la vaca se escape haciendo repicar grandes cencerros (zumbas) sujetos a la espalda.
  • En la medianoche del 20 de enero se reúnen los Judíos en la plaza con sus zumbas y comienzan a dar vueltas alrededor de la misma. Sobre la 01:00 se trae el carro y se instala en la plaza del pueblo, espacio donde se celebrará la fiesta. Al amanecer los Judíos salen a correr el aguardiente asaltando a los vecinos para que les paguen el licor.
  • A las 09:00 se tocan las Ave Marías, señal que indica que todos los vecinos pueden andar libremente por las calles. Se suelta la Vaquilla por primera vez: comienzan las carreras.
  • Después de desayunar, la Vaquilla y los Judíos van a buscar al Alcalde y al Alguacil y al propio Alcalde del municipio, dirigiéndose en comitiva a la iglesia. Tras una carrera de la Vaquilla y los Judíos alrededor de la iglesia entran en la misma desprovistos del armazón y de las zumbas en señal de respeto.
  • A las 12:00 se celebra la misa. Una vez acabada, los Judíos se colocan nuevamente las zumbas. Mientras tanto, se pone en marcha la procesión. El Alcalde y el Alguacil acompañan a la imagen de San Sebastián llevada por los anderos. La procesión transcurre por las calles del pueblo, mientras la Vaquilla dirige y marca el paso de los Judíos, que salen y entran de la procesión corriendo rápidamente hacia la imagen y lanzando vivas al santo. La procesión continúa hasta la iglesia donde concluye la celebración religiosa. A continuación, todos los participantes van a la plaza, sucediéndose las carreras y las persecuciones vertiginosas. Cada cornada es festejada por los Judíos. A las 14:00 guardan las zumbas y el armazón de la Vaquilla y marchan emparejados a comer.
  • A las 16:00 se colocan nuevamente las zumbas y el armazón, continuando con las acometidas de la Vaquilla. Mientras tanto el Escribano y la Hilandera piden cuentas a los forasteros asistentes por los daños que ha causado la Vaquilla. Por la tarde, los Judíos dan vueltas en círculo haciendo sonar sus cencerros y se sucederán las acometidas de la Vaquilla. Tras diferentes idas y venidas, el Alguacil ata con una larga cuerda a la Vaquilla, y con un disparo de escopeta al aire se la espanta; la Vaquilla se deshace de la cuerda y cruza toda la plaza con los Judíos detrás. En este momento, desde el carro, una persona del pueblo recita poesías y anécdotas en tono jocoso y divertido alusivo a los habitantes del lugar. Al terminar, el Alguacil vuelve a atar a la Vaquilla y continúan las persecuciones.
  • Al caer la tarde, con un nuevo tiro de escopeta al aire se mata a la Vaquilla, que cae al suelo. Una vez despojada de su armazón, el mozo que lo portaba junto con los Judíos, van a la carrera a beber la sangre de la Vaquilla (vino tinto) que han colocado el Escribano y la Hilandera en un barreño bajo el carro. Así se da fin a la jornada principal de la fiesta.
  • El ritual se repite el día siguiente, protagonizado por los hombres casados, en un tono más informal y humorístico. Concluye con una cena realizada por este colectivo.
  • El sábado siguiente se celebra otra cena para los solteros o Judíos. Los participantes, acompañados por una rondalla, recorren casa por casa, ofreciendo sangre de la Vaquilla (vaso de vino) a cambio de la voluntad. La cena es parte del ritual y a ella asisten las autoridades del municipio. Con esta cena finaliza la fiesta hasta el año siguiente.

MÁS…


Mural pintado en la plaza de la Constitución

 

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