El PP, el despilfarro y la deuda

El despropósito de dos millones de euros de deuda, un parking subterráneo de ariascifuentes750.000€ innecesario e inútil y el pueblo en completo estado de abandono no puede ser saldado por el PP con piruetas contables de carácter técnico y mucho menos puede ponerse de perfil alegando desconocimiento de la situación que el cabeza de lista en las últimas elecciones contribuyó a generar.

El PP de Fresnedillas es responsable de la situación actual del pueblo. Sin paliativos, sin matices, sin poder culpar a la oposición y sin posibilidad de echar balones fuera. Puede que los actuales concejales, una vez que Emilio Arias abandonara su acta para no tener que enfrentarse a plenos con público y a pedidos de explicaciones, no tengan responsabilidad personal pero ha sido la gestión del PP la que ha decidido pagar casi un millón de euros en sueldos y dietas para políticos en plena época de ajustes y recortes. Ha sido también política del PP autorizar y respaldar el gasto de €36.000.- en tarjeta en caros restaurantes y centros vacacionales. Gastos que recuerdan muy cercanamente el escándalo de las tarjetas black de Bankia, protagonizado también por dirigentes del PP y también real¡zados en los peores años de la crisis, cuando las políticas de austeridad se cebaban con la sanidad y la educación públicas. Es responsabilidad de los cinco anteriores concejales del PP los miles de euros de sobrecoste pagados en telefonía y todas las “mamandurrias” que han hipotecado al pueblo. Ha sido la gestión del PP la que ha puesto al borde de la quiebra al Ayuntamiento de Fresnedillas de la Oliva y deben ser los nuevos representantes del PP quienes expliquen claramente como se ha dejado que esto ocurra y como se posicionan frente a esta realidad. Ya no se puede negar los hechos: los documentos que avalan el despilfarro son de dominio público.

Tampoco resulta admisible el desconocimiento de la situación como excusa para nadar y salvar la ropa. En primer lugar porque el cabeza de lista (ahora dimitido) del PP fue parte del Equipo de Gobierno que avaló todos esos gastos y fue parte del Equipo de Gobierno que perpetró este verdadero fraude de ocultamiento de las cuentas. Admitir los nefastos resultados de la gestión del PP y al mismo tiempo reconocer que ha habido ocultamiento de información implica una condena  moral y política, como mínimo, al equipo anterior del que son herederos e implica que los actuales concejales han pedido el voto para un candidato que sin pestañear ha mentido a todos los vecinos declarando una situación financiera irreal. O que el PP ha tenido y apoyado a un Alcalde que de alguna curiosa manera ha logrado mentir y engañar inclusive a sus propios compañeros en el gobierno, situación poco creíble.

El PP de Fresnedillas de la Oliva se enfrenta a una disyuntiva: o rompe definitivamente con las dos legislaturas Reguilón y condena las prácticas de despilfarro y ocultamiento o reivindica y aplaude los excesos cometidos por su propia gente. Mientras el grupo Popular pretenda mantenerse en una ambigüedad carente de ética, en muy poco puede contribuir por enderezar la complicada situación que han dejado como herencia.

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