Visita a El Escorial desde Chile

Para ver los impactantes interiores de la Catedral Magistral de Alcalá de Henares ya no hace falta escuchar el sonido de los coros. La estructura de la única catedral gótica de la Comunidad de Madrid se adapta al dedo del turista indoor de Santiago de Chile como lo haría a la cámara de su iPad si estuviera in situ en esta ciudad Patrimonio de la Humanidad. La aplicación Guía Madrid 5D pone en el escaparate digital a las grandes urbes de la Comunidad y a un total de 75 municipios. “Es un juego en el que el turista es protagonista. Es como esas imágenes que te hacen desear estar en un lugar, pero esto no es una foto, es la realidad”, explica Julio González, responsable de su diseño. Su trabajo, que define como artesanal frente a los formatos estandarizados de mapas, sirve de respaldo a la recuperación del sector turístico en la región en 2014.

El nombre de la aplicación responde a las cinco dimensiones que pretende satisfacer: las tres espaciales —con vistas en 360 grados—, la temporal —antes, durante y después de la visita— y la “experiencial”, que añade informaciones superpuestas sobre el lugar. “Nuestra realidad aumentada construye un mundo tridimensional real. Movemos puntos a mano para lograr una precisión más exacta. Lleva tiempo; es más fácil quedarse con Google Maps en lugar de construir un servidor”, cuenta González. En esta imponente calidad visual conviven funcionalidades como 2D o 3D con la ubicación simultánea a través del GPS. La aplicación —fue presentada el mes pasado para iPad y llegará en octubre al resto de dispositivos móviles— es adaptable: “Podríamos tener desde un pueblecito hasta toda Europa sin cargar el dispositivo porque puedes ir añadiendo y eliminando los itinerarios”. Está previsto que la aplicación incluya a la capital en un futuro próximo y que el usuario pueda compartir lugares que no aparezcan en el itinerario.

El principal objetivo de esta oferta cultural, gastronómica y de naturaleza es el turista madrileño. En segundo lugar, el nacional. El lanzamiento internacional queda a la espera de incorporar a Madrid. “La capital recibe todo el protagonismo. La primera vez que vas a París no te da tiempo a visitar Versalles”, explica el director general de Turismo, Joaquín Castillo, que ve a la capital como un incentivo para el resto de municipios: “Madrid no se come al resto, les alimenta”. La Comunidad espera que el funcionamiento de la aplicación, que ha costado unos 130.000 euros, se financie mediante el patrocinio. “Queremos que se sostenga por sí misma. Nosotros podemos supervisar, pero esto se tiene que autofinanciar por el sector privado, que es el gran beneficiado”, sostiene Castillo.

La Comunidad pone el acento en promocionar a estos municipios en su conjunto, mediante paquetes turísticos como rutas gastronómicas o de monumentos. Localidades como Colmenar de Oreja (unos 8.5000 habitantes), la segunda urbe más poblada de la región en el siglo XVIII, lucen más en un itinerario gastronómico como las rutas del vino. “Aquí viene la gente a pasar el día, comer, ver el Museo Ulpiano Checa —un pintor del Siglo XIX— y comprar vino o quesos”, cuenta la técnico de Turismo, Isabel Trujillo. La declaración del casco histórico como Bien de Interés Cultural ha duplicado los visitantes de enero a junio, unos 40.000. “El 80% de nuestros turistas son madrileños, por lo que queremos mejorar la señalización turística desde las autovías y las localidades cercanas”, añade Trujillo.

Pocos monumentos tienen la impronta histórica del Monasterio del Escorial. Este gigante turístico, que recibió 450.000 visitas en 2013, está acompañado de un entorno en el que el 85% de la superficie está bajo protección medioambiental. El Ayuntamiento prevé lanzar en otoño una aplicación para que el turista planifique su viaje y no limite su visita al Monasterio. “Les estamos pidiendo a los turoperadores que sus turistas visiten el resto de la localidad. No aspiramos a que pernocte todo el mundo, pero queremos aumentar la estancia”, explica la concejal de Turismo, Isabel Torres. San Lorenzo de El Escorial (18.500 habitantes) es Patrimonio de la Humanidad, como Aranjuez.

La leyenda cuenta que un obrero recibió con perplejidad la noticia de que el Convento de las Bernardas de Alcalá, una obra transgresora en la arquitectura del siglo XVII por romper con las formas puras circulares, llevaba décadas sin acoger religiosas. “Si acaba de venir una monja a darme un bollo”, insistía convencido. Ni siquiera la realidad aumentada ha logrado localizar su fantasma.

FUENTE: EL PAIS

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