Luego de la condena y el ridículo sólo queda la dimisión

En un bando publicado por el Ayuntamiento el propio alcalde Reguilón afirmaba “como Alcalde y persona pública, mi conducta, efectivamente debe ser ejemplar” y añadía el ya tradicional discurso de sus compañeros de partido con problemas con la Justicia: “espero demostrar mí inocencia”.  Pues bien, estas dos afirmaciones han rodado por el suelo con la sentencia del Juzgado Provincial de Madrid. La sentencia establece que efectivamente, y de acuerdo a la primer condena, el alcalde de Fresnedillas no sólo no ha tenido una conducta ejemplar sino que, independientemente de lo que pretenda hacerle creer a los vecinos, ha amenazado y maltratado a un grupo de vecinos. Ya no hay polémica, discusión o excusa posible. La Justicia se ha pronunciado por dos veces sobre los mismos hechos y la condena es firme. La publicada, con dinero de los vecinos, demostración de inocencia ha quedado ridiculizada por un Tribunal Superior.  La política requiere ejemplaridad y limpieza. Una condena como la publicada, en un pueblo con un mínimo de cultura democrática implica la inmediata dimisión del condenado. Esta no es una condena de orden privado ni un asunto personal de Reguilón como lo demuestra el mismísimo bando del Ayuntamiento. Son innumerables los casos en los que por faltas mucho menores y sin que mediara condena firme como en este caso, políticos españoles han dimitido y está bien que quien sea sancionado por la Justicia deje su cargo público. La conducta que se espera del máximo regidor debe ser ejemplar, intachable y esta condena firme significa una inhabilitación moral y política que debe asumir inmediatamente. No hacerlo y seguir aferrado a un asiento desoyendo el fallo ya firme de la Justicia no sólo empaña al partido que avala a un condenado para un honor que ya no merece, sino que ensucia al pueblo por completo. Inevitablemente será desde ahora y hasta que un acto de sensatez lo remedie, Fresnedillas de la Oliva, el pueblo del condenado alcalde. 

5 comments for “Luego de la condena y el ridículo sólo queda la dimisión

  1. evamar
    01/07/2014 at 1:20 pm

    A lo que hay que sumar su pésima gestión. Una deuda de casi 2 millones de euros y un pueblo en claro estado de deterioro. Y aun así, todos los meses sigue cobrando más de 3500 euros mensuales, a lo que hay que sumar lo que cobran todos y cada uno de sua concejalea, que no se a que se dedican.

  2. Manuel González Redondo
    01/07/2014 at 8:22 pm

    Sin duda la conducta de Don Antonio es ejemplar. Un alcalde que impide o entorpece el empadronamiento a los nuevos vecinos del pueblo o que directamente los aporrea por considerar que no son de su ideología (si tal cosa cabe en su cerebro) constituye todo un ejemplo para… los fascistas de todo el mundo y parte del extranjero.

  3. Gamberro
    02/07/2014 at 7:54 am

    ¿hay algún jeta del pp que no se atornille al sueldito oficial? algun jeta del pp sin problemas con la justicia? barcenas son todos.

  4. jesus sanz
    02/07/2014 at 4:34 pm

    Dimisión con el chollo que tiene. Que mas da la condena, que mas da lo que pensemos.

  5. EnClavedeLuz
    03/07/2014 at 12:57 am

    Queremos un pueblo limpio,transparente,con espacios públicos por y para el pueblo y que se respete la educación y la cultura a favor de nuestros hijos y nada de esto es una realidad hoy por hoy. Un alcalde que actúa en contra de los intereses de los ciudadanos no es un alcalde.

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