Poesía San Sebastián 20l4

La Granizada

Cuentan que el paraíso
es un lugar celestial,
pero amigos jarandos,
hasta aquí cayó la tempestad.

¡Qué granizo! ¡qué pedriscos!
¡madre mía que pelotas!
¡cómo retumbaba en los tejados
y cuántas tejas rotas!

Gritaba Carlitos:
¡Dios Bendito, virgen de la Oliva!
cuando los granizos inundaban
el sótano de Matías.
-Hijo mío, esto no es granizo,
parecen bombas de Al-qaeda
puedes ir llamando al brasileño Alicio,
que tu casa esta hecha una favela.

En la casa de Cutulo,
conocida como la ratonera
caía más agua por el tejado
que por el arroyo “La Chorrera”
Rastrojo ladraba,
la Raquel asustada
y Cutulín en gayumbos
el agua achicaba

De todo esto tiene culpa
peluso el de la NASA,
que no ha pronosticado
la ruina de nuestras casas.

En el tejado de la Adela
dos gorilas trepaban,
el Pluma y Piyayo,
a Calleja imitaban.
En el “doblao” de al lado,
se mascaba algo fino,
los Herrero trastejaban,
en el tejado de Bernardino.

A la tarde siguiente,
con el sol llegó la calma,
aparecen Molina y Travolta
como dos cazafantasmas.
Con la sopladora encendida
ni una hoja despegaban,
así que al final con el cepillo,
todo el pueblo limpiaban.

[Travol]
-Molina limpia El Caño,
yo me barro La Barbacana
y lo que queda de pueblo,
lo limpia Gerardo mañana.
Esto no es culpa mía,
yo no he ensuciado nada,
pues ayer mismo estuve con Michi
y unas americanas.

La noche de la tragedia
los teléfonos echaban fuego,
el de Tito y el de Chema,
pensando que morían solteros.
Hablando del de la Merce
buen ejemplo de judío,
aspirante a badajo de oro
veinte anos seguidos.
La fiesta la hace impecable,
el único que corre el aguardiente,
empalma hasta la de las nueve,
pero a la procesión ya llega sin fuelle.
Empieza muy fuerte el día de pedir,
con el chocolate donde el Bala,
pero al medio día,
con el orujo de la Raquel se apaga.
Es el segundo más veterano,
un poco a su pesar,
pero parece que este año,
la cabeza va a asentar;
pues la Virgi de Ricardo
y la mayor de la Pacheca
se lo echan a suertes
en la puerta la biblioteca.

En esto de la edad
Fernandito el de los Lucios es su gran rival,
por la tradición de su familia,
aun es joven para casar.
Para los de la tía María
San Sebastián es lo primero,
antes del matrimonio,
¡está el veinte de Enero!

De estos dos hacemos humor,
pero reírnos de ellos poco,
pues son ejemplo a seguir
para todos los nuevos mozos.

Empezamos hablando del granizo
que cayó en Fresnedillas,
olvidémonos de penas
y disfrutemos de este día
¡¡Viva San Sebastián jarandos
y viva nuestra Vaquilla!!

alguacil

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