Lo que no mata engorda

Anda que no me hubiera gustado a mí poco que en la edad impúber se hubieran preocupado los administradores de lo público matayengordapor facilitarnos a las criaturas espacios donde demostrar que ni el vértigo ni el tétanos nos atemorizaba. No como en este pacato siglo XXI en que todo se liofiliza y se hiperesteriliza o se almohadilla.

 

Vean, si no, el acolchonamiento de los pilares de las pistas.

 

El pobrecito posteador.

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