LA FIESTA DE LA VAQUILLA

Una vez abiertos los regalos de reyes y con las últimas raciones de roscón se empiezan a escuchar los vaquillacencerros en todo Fresnedillas de la Oliva. Los visitantes y quienes se acaban de mudar al pueblo miran con cara de sorpresa y hay que explicarles que no es que los jarandos se hayan vuelto locos, o al menos que no se han vuelto más locos por los regalos de reyes. Es que los jóvenes del pueblo están recuperando como todos los años en Enero una tradición que lleva en el pueblo desde tiempos inciertos: la fiesta de la Vaquilla, una de las fiestas de cencerros mejor conservadas de la Comunidad de Madrid, orgullo de los locales, atracción de los de fuera y seña de identidad de Fresnedillas de la Oliva.

Aunque no se puede datar el nacimiento de este ritual, la fiesta de La Vaquilla tiene origen pagano y cercano en significado al carnaval pero pasó por el filtro de la iglesia y terminó desde hace ya varios siglos teniendo un carácter sincrético (mezcla de símbolos cristianos, paganos y medievales). Como parte de la “cristianización” de la fiesta, la Iglesia le asigna un Santo: San Sebastian y la fija en el 20 de enero.

De la tradición pagana se rescatan los rituales y los personajes y del medievo se recupera la historia que se cuenta en la fiesta.

Contrariamente a lo que podría pensar quien se acerca por primera vez a esta fiesta participan tanto hombres como mujeres pero desde sitios muy diferentes y con roles muy marcados y característicos. De hecho todo el pueblo tiene un lugar en la Fiesta de la Vaquilla: los hombres y las mujeres, de todas las clases sociales, de todos los estados civiles, de todas las edades y últimamente de todas las religiones y orígenes. Antes de recorrer los rituales y narraciones de la fiesta me gustaría presentar a los personajes que se ven en las calles en esos días.

LA VACA: da el nombre a la fiesta ya que es el portador de la “vaquilla”, el nombre que recibe el armazón de madera con cuernos y un rabo de vaca. La vaquilla se completa con una escarapela o cucarda de colores ornamentada con hermosas cintas. Es uno de los personajes principales de la fiesta.

EL ALCALDE: como su nombre presagia, es la autoridad, el representante de los vecinos. Se le reconoce por el bastón de mando y su vistoso sombrero.

EL ALGUACIL: el otro personaje de carácter político y con sombrero vistoso, lleva la banda que le cruza el pecho y representa la autoridad policial o militar.

Estos dos representantes de la autoridad son perseguidos por la Vaca como acto de rebeldía del pueblo contra el poder establecido, cada vez que les alcanza se produce una “multa”, que deberán abonar al escribano.

EL ESCRIBANO: representa en la fiesta al secretario/administrador. Se le caricaturiza vestido con sombrero de copa y traje oscuro dándole un aspecto payasesco pero formal y también se aprovecha la ocasión para tomarle el pelo.

LA HILANDERA O GUARRONA: este personaje es un hombre malamente disfrazado de mujer que proclama a los cuatro vientos su dudosa “inocencia”.

El escribano y la hilandera buscan a los vecinos, forasteros y turistas y les piden dinero que administran para pagar los costos de la fiesta al grito de:

El día 20 de enero
espantó la vaca el forastero,
donde fue a parar
a la huerta del TERRONAL
allí destrozó patatas, judía, pimientos…..
lo cual asciende a ……(una cantidad exagerada)
cero mata cero, que pague el forastero!”

Y finalmente el resto de los mozos que representan a

LOS JUDIOS: vestidos con monos de colores, un pañuelo que debe ser lúcido durante toda la fiesta, una honda, un sombrero característico, pero sobre todo grandes cencerros o “zumbas” atados con cinturones de cuero. Todos los mozos del pueblo van de judíos durante la fiesta excepto los que han sido elegidos para representar a algún otro personaje de los citados más arriba.

Se puede decir que ésta fiesta es un rito de paso, donde los niños se convierten en mozos, pues a partir de los catorce años ya pueden participar en la fiesta. También es un rito de iniciación, una llamada a la fertilidad. Con los cencerros se pretende despertar al sol y llamar la atención de espectadores principalmente a las mozas, es el resultado de la superposición de elementos religiosos (judeocristianos) y culturales de las distintas épocas – incluida la actual – sobre celebraciones antiquísimas de indudable origen pagano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *