Editorial: Absurdo sobre absurdo

El bando del Ayuntamiento intentando justificar las agresiones del Alcalde contra un vecino es un absurdo que se suma al absurdo de los hechos que han sido dados por probados en sede judicial.

Los políticos deberían ser mucho mas cautos antes de mezclar las instituciones y los cargos en asuntos personales y deberían ser mucho más diligentes a la hora de asumir las consecuencias de sus propios errores. Se equivocó el Alcalde de Fresnedillas al involucrar a la totalidad del equipo de gobierno en una denuncia  que como ya se ha visto en sede judicial, no tenía ni tiene sustento. Se equivoca el Alcalde de Fresnedillas al intentar que la totalidad de las instituciones jarandas asuman una condena que es inequívocamente personal e intransferible. Se equivoca al usar el dinero de los vecinos en intentar una defensa política que tape una condena judicial rotunda y mucho más se equivocaría si en su defensa jurídica hubiera utilizado dinero público.
También se equivoca al confundir a la Justicia con IU. No ha sido IU quien lo ha condenado sino una Jueza perteneciente al poder Judicial, uno de los tres pilares del Estado de Derecho, con el acuerdo de un Fiscal, quien también representa al Estado y que tampoco pertenece a IU luego de, al menos, tres audiencias en las que se ha escuchado a los acusados, a los acusadores y a los testigos. El Estado de Derecho ha funcionado en toda su plenitud y nadie, por más alcalde que sea, puede negar esta realidad.
Los políticos con cargo y sueldo pagado del erario público no están para generar problemas, no están para mezclar las instituciones con su propia persona ni están para eludir responsabilidades. El Alcalde de Fresnedillas, el ahora condenado Señor Reguilón, ha jurado cumplir y hacer cumplir las leyes.  La condena que ha recibido es suficiente para dar por rota esa promesa y por lo tanto su inmediata dimisión debería ser la consecuencia lógica. Pero si la condena no le parece suficiente motivo, el bando publicado ayer debería hacer reflexionar al resto de los concejales que lo sostienen sobre la conveniencia de mantenerle su apoyo.  No hay ética que avale mantener a un condenado que además ha puesto su propia persona por encima del Estado de Derecho. Muchas piruetas dialécticas tendrán que hacer los concejales del equipo de gobierno y el PP para justificar semejante esperpento.

 

1 comment for “Editorial: Absurdo sobre absurdo

  1. Manuel González Redondo
    08/01/2014 at 9:16 pm

    El bando de Don Antonio demuestra una vez más su verdadera esencia: inmediatamente detrás del personaje engolado con su estéril perorata de vendedor de aparcamientos (y otros fuegos artificiales) asoma el cacique que lleva dentro. No es la primera vez que identifica su persona con el cargo que ostenta, sin ser consciente de que no nació alcalde (por ahora no es un título nobiliario, aunque quizás Gallardón piense modificar esto). Nuestro ilustre representante padece una escasa resistencia a la frustración y no tolera que le lleven la contraria, lo que de hecho le incapacita para el ejercicio político en democracia.

    Propongo un pequeño experimento de 30 segundos: pensad en cuatro o cinco valores que serían deseables para un buen alcalde y a continuación examinad si Don Antonio atesora alguno de ellos. No es necesario responder ahora, pero sí recordar el juego a la hora de votar en las próximas elecciones municipales.

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