Carta escrita a D. Antonio Reguilón Botello, Alcalde de Fresnedillas de la Oliva y entregada en el Registro de entrada del Ayuntamiento por el padre de dos alumno del Colegio CEIP San Bartolomé

 

 Ilmo. Sr. Alcalde de Fresnedillas de la Oliva

Don Antonio Reguilón Botello

 

17 de enero de 2011

 

En el mismo día que, en una entrevista a Radio Nacional de España, el líder de su partido y candidato a la Presidencia del Gobierno sitúa a la prudencia como una cualidad fundamental para el sano ejercicio de la política; me permito escribir estas palabras en respuesta a su escrito dirigido a los vecinos de Fresnedillas de la Oliva. Como su carta sin fecha ni número de salida del Ayuntamiento esta llena de acusaciones e insultos a “un grupo de personas” que en realidad representan una asociación de padres de alumnos legalmente constituida, me resulta muy difícil situar el escrito al que me refiero para que sepamos de qué estamos hablando. Me refiero a la carta relacionada con el AMPA del Colegio San Bartolomé, le escribo esta carta como integrante de ese grupo de personas amparándome en el derecho a réplica por alusiones, y sobre todo, como padre que ha decidido llevar a sus hijos al Colegio San Bartolomé. El objeto de la misma no es responder a sus ofensas con ofensas, ni a sus descalificaciones con otras descalificaciones ni a su demagogia con más demagogia. Lo que si puedo hacer es tratar de argumentar mis discrepancias. No soy vecino de Fresnedillas y he elegido llevar a mis hijos a éste Colegio después de un largo proceso de selección entre otros muchos colegios privados, concertados y públicos cercanos a las zonas de Villanueva de la Cañada, El Escorial y de la zona de Colmenarejo /Galapagar. Nuestra familia pertenece al AMPA del San Bartolomé, pero me dirijo a usted a título personal y mis palabras sólo representan mi opinión personal.   

 

En referencia precisamente a la representación, lo primero que le diría es que me parecería injusto afirmar que usted es “el que dice que representa al pueblo de Fresnedillas”. No, usted es el Alcalde de Fresnedillas elegido democráticamente por las urnas, y por tanto, el Alcalde. Incluso para los que no le hayan votado. El AMPA del Colegio San Bartolomé no es un grupo de personas “que dicen representar a los niños y padres de éste pueblo”, como usted afirma, sino que es la Asociación de Padres de Alumnos que representa a sus asociados. Los que no están asociados pero son padres del Colegio delegan su representación institucional en la Asociación de la misma manera que lo hacen aquellas personas que no le hayan votado. Le ruego que respete las instituciones formales registradas legalmente porque de lo contrario no lo estaría haciendo con su propio cargo. El derecho constitucional de asociacionismo no puede ser barrido, ninguneado o descalificado por un representante público y es por éste motivo que me siento interpelado por sus palabras como ciudadano, o si lo prefiere, como persona. En ese sentido creo también que un alcalde tiene que saber distinguir quiénes son sus interlocutores y a quienes representan, porque en el ejercicio democrático el elegido gobierna del mismo modo para sus votantes como para los que no le han votado. Para los que piensan como él y para los que discrepan.

 

Si bien no me parece propio de un Alcalde el que se permita insultar a personas que no conoce calificándolas de mentirosas, obstructoras, manipuladoras, estúpidas, de vidas tristes, sectarias, diabólicas, etc.; lo que es sin duda contradictorio es reclamar la buena convivencia en su municipio utilizando al mismo tiempo tales calificativos de ofensa, división, enfrentamiento y descalificación. No sé qué pretende sembrando cizaña, y formulando provocaciones públicas pero desde luego le recomiendo que escuche al líder de su partido: prudencia. No por tener una opinión contraria a la suya sobre el proyecto educativo del colegio o sobre cómo se va a desarrollar un proyecto concreto me atrevería yo a llamarle, por ejemplo, mentiroso. No obstante, hubiera agradecido que nos hiciera llegar un escrito dándonos la información “cierta” que presume tener porque es evidente que un Alcalde tiene acceso a más datos que las familias. Y antes que mentir se puede estar

simplemente equivocado. Sin embargo las familias del alumnado somos los destinatarios directos de las virtudes y carencias del Centro y no entiendo porqué tiene que dirigirse a sus vecinos antes que a nosotros o convertir los problemas que pueda tener con el Centro en un discurso más propio de un mitin electoral que de la resolución real de los problemas. Dirigirse a terceros no implicados directamente en la resolución de los problemas es como hacer obras en un Centro Educativo para niños con reformas dirigidas a satisfacer a los votantes de la tercera edad que en futuro ocuparían supuestamente ese Centro. Me imagino que incluso a las personas mayores les parecería cuanto menos absurdo si un día descubrieran que a sus nietos les han quitado el trocito de la cancha de baloncesto para hacer una rampa que tal vez los mayores no utilicen nunca. ¿No le parece?

 

Si realmente desea contribuir a la mejora educativa de su municipio le invito a discrepar con los padres desde el respeto mutuo, desde la transparencia y desde la consecución de un proyecto que se desarrolla en el día a día; y que siendo de todos, es sobre todo de los niños que pasan por el Colegio ahora y que pasarán por él en los próximos años.

 

No tengo ánimo de comparar mi vida con la suya para constatar si efectivamente la suya es más alegre, como tampoco me imagino que le pareciera justo que su Gobierno, a través de un examen formara parte de un ranking regional de Ayuntamientos. Probablemente, corríjame si me equivoco, no le gustaría que compararan los servicios sociales, de salud, culturales, etc. que presta Fresnedillas en relación con otros municipios y

que le pusieran una nota por ello. ¿Se imagina recibiendo una nota como Alcalde por el examen realizado un día por alguno de sus Concejales? ¿Puede establecerse acaso un marco objetivo competitivo de comparación que sean justo? ¿Se imagina en qué lugar quedaría su Ayuntamiento y su gestión a nivel regional? Yo sí me lo puedo imaginar porque he trabajado suficientes años en la Comunidad de Madrid como para hacerme una idea del peso específico de Fresnedillas de la Oliva. ¿No le parecería absurdo que se comparara a Fresnedillas con otros municipios más ricos, más pudientes o que simplemente se han podido desarrollar más a la sombra de la especulación inmobiliaria? Sólo me lo imaginaría defendiendo, como no podría ser de otro modo, a su pueblo y no descalificándolo públicamente. Claro que los medios de un municipio dependen de muchos factores como la cantidad de población, la riqueza, la industria, su idiosincrasia, su geografía, la edad de sus vecinos, su Historia, etc. Pero sobre todo lo que no se valora en los exámenes de éste tipo son los proyectos. No me refiero ni siquiera a municipios con una población superior a la de Fresnedillas, que sería tan fatídico como poner en un mismo ranking al Real Madrid con el equipo de fútbol de Fresnedillas de la Oliva por muy bien que fuera su equipo. Si reflexionamos con un mínimo de seriedad, constataríamos que no se puede valorar la labor de años de desarrollo en un Centro Educativo ni hacer agravios comparativos por un examen parcial hecho a un grupo de alumnos en un solo día. No se puede hacer sin tener en cuenta las particularidades de cada población y los problemas sociales que conlleva nacer y educarse en un municipio o en otro. No lo podríamos admitir como indicio válido del nivel real del Colegio, ni de su proyección, sin constatar, por ejemplo, el porcentaje de población extranjera recién llegada que acoge el mismo. No lo podríamos dar por válido sin comparar  las dinámicas, es decir los proyectos educativos y su indice de transformación en un periodo  de tiempo determinado por los ciclos propios de la enseñanza. En consecuencia, no entiendo cómo el Regidor, que es quién mejor conoce a su población y sus limitaciones no alcanza a ver las virtudes (que son muchas) que tiene el Proyecto Educativo que hay San Bartolomé. A partir de ese ranking de la Consejería de Educación, usted se permite calificar la actividad del Centro como sinónimo de dejadez y de fracaso escolar. En ese sentido, me parece un

insulto inaceptable al grupo de profesores que dedican sus esfuerzos, su talento, y su vocación a trabajar para la transformación educativa de los niños. Trabajo además realizado con una exquisita sensibilidad hacia las diferencias individuales entre los niños. Inaceptable porque se trata además de un proyecto impulsado por un magnífico grupo de docentes, que realizan un esfuerzo extraordinario y con la demostración diaria que aman su trabajo por encima de las dificultades con las que se encuentran. Que no son pocas. No voy a ser yo el  que valore el merecido Premio que le ha otorgado el Ministerio de Educación al Colegio, a sus niños y a su equipo docente, pero desde luego, me parece que apropiarse de los méritos que atesora el Colegio y otorgárselos a su Gobierno municipal es cuanto menos un ejercicio que debería sonrojar y avergonzar a todo su equipo de Gobierno. Seguramente estaría de acuerdo conmigo en reprobar y sancionar a aquellos adultos que tratasen de de apropiarse de bienes materiales que pertenecen a los niños del Colegio. Los destinatarios del premio son sobre todo los niños del Centro. No resuelve ni ayuda nada que usted ponga ese tipo de zancadillas al grupo de profesores y a su equipo directivo descalificando públicamente su labor y descuide por otro lado los trabajos de mantenimiento del Centro, cuyo propietario y responsable es el propio Ayuntamiento que usted representa. En consecuencia, no entiendo que hablando de Educación, que es el ejercicio diario de transformar los errores en virtudes, se pueda hacer una enmienda a la totalidad sin rescatar siquiera una cualidad del proyecto que hay en marcha o sin una propuesta que permita redimir los errores que se estén pudiendo cometer. Sería mejor que el Ayuntamiento centrara su colaboración garantizando los servicios mínimos que como la calefacción no podrían faltar nunca en un Colegio en pleno invierno del siglo XXI, en lugar de lanzar proclamas sobre la excelencias educativas que tendrá el Colegio que todavía no se ha construido. Así, acusando a los padres de haber retrasado las obras y de ser, con nuestra actitud los responsables de la “crisis bestial” actual le vuelvo a pedir prudencia. Seamos serios, sus palabras no pueden mostrar tanta ignorancia sobre la naturaleza, el origen y el sector del que nace la tan manida crisis financiera, porque sus propias acusaciones de sectarismo y manipulación le delatarían con evidencias escritas. Argumentar que un Colegio será motivo de orgullo porque va a tener un comedor más grande o más metros cuadrados es simplificar hasta un extremo ofensivo la complejidad que conlleva un proyecto educativo de estas características. Supongo, y sólo así lo puedo entender, que sus aseveraciones son errores que se cometen en el fragor del mitín político y del calor de la batalla emprendida contra los padres y contra el Colegio.

 

No voy a demonizarle por los errores de bulto que comete, porque creo que los errores son la base de la Educación, de la educación que como defendía el maestro danés Grundtvig debería prolongarse a lo largo de toda la vida adulta. Sin errores, créame, no existe el aprendizaje y el desarrollo. No existe la Educación. Matar como moscas con el rabo a los que los cometen podría llevarnos a la barbarie y a creer que el que tropieza y cae no merece siquiera caminar. Ni siquiera el desarrollo de la inteligencia del ser humano es posible sin la acumulación experimental de los errores. ¿Se imagina un laboratorio científico en el que no se cometen errores? No se habría inventado la penicilina, que fue el resultado de un error, y no podríamos acudir a la Farmacia para curar enfermedades que en otros tiempos eran potencialmente mortales. Estará de acuerdo conmigo al menos, que si aceptáramos que un Regidor no comete errores es quizás porque comete el peor de todos los

errores: que es no hacer nada. Es en base al reconocimiento de nuestros errores que le solicito descubrir nuevos caminos de dialogo y de encuentro. Le agradezco que deje abierto su despacho y que podamos expresar a través del dialogo en qué estamos de acuerdo y en qué discrepamos. Del mismo modo, le invito a participar en el día a día del Colegio, para conocer de cerca el modo en el que se trabaja y poder enriquecernos con sus críticas y aportaciones. Sería una lástima que dejaremos pasar la oportunidad que los padres le apoyáramos en sus negociaciones con la Consejería de Educación. Esa es la obligación política que compartimos si queremos defender los intereses del Colegio de Fresnedillas. Y es en ese sentido le aclaro que no pertenezco a ningún partido político y que me dirijo a usted única y exclusivamente como padre y ciudadano que expresa libremente su opinión.

 

Por ese motivo le invito a que hagamos juntos un nuevo recorrido, que empecemos de cero reconociendo los errores que hayamos podido cometer de uno y otro lado, y que podamos constatar que no formamos parte de otros bandos, facciones o partidos, sino que estamos en el mismo barco. Su éxito como gestor municipal pasa también por creer que lo importante en un proyecto educativo son nuestros hijos, los suyos y los nuestros, los de  todos, y que, en su beneficio deberíamos poder encontrar puntos de acuerdo, vías de comunicación o constatar simplemente en qué discrepamos.

 

Le agradezco su atención y le saludo atentamente,

 

Carlos Laredo

Padre de Andrés y Gabriela. Alumnos del Colegio San Bartolomé.

0 comments for “Carta escrita a D. Antonio Reguilón Botello, Alcalde de Fresnedillas de la Oliva y entregada en el Registro de entrada del Ayuntamiento por el padre de dos alumno del Colegio CEIP San Bartolomé

  1. Manuel González Redondo
    31/01/2011 at 7:43 pm

    Me temo que la “prudencia” que practica el referente supremo de Don Antonio no emana del pragmatismo de un político experimentado sino de la marrullería de un político oportunista que oculta interesadamente sus verdaderos propósitos. En esta materia Don Antonio es un digno aprendiz de su mentor.

    Como expone Carlos Laredo en su carta, Don Antonio deja escapar la ocasión inédita de tener a un grupo de madres y padres de su lado, apoyándole en las gestiones para la construcción del nuevo colegio en el emplazamiento por él elegido. ¿Por qué Don Antonio declara la guerra al AMPA que, por primera vez en este asunto, converge hacia sus posiciones? El sentido común indica que Don Antonio podría haberlos utilizado como empuje suplementario, recibiéndolos con una de sus mejores sonrisas y haciendo ostentación de su triunfo de cara a los demás grupos sociales opuestos a sus designios. ¿Es un raro caso de extrema torpeza política? ¿Sufre Don Antonio calentones repentinos que le impiden pensar con claridad? ¿Está mal asesorado?… ¿O es que Don Antonio prefiere maniobrar sin testigos que puedan acceder a información sensible?

  2. Javier Sevilla
    04/02/2011 at 7:55 am

    Enhorabuena, un texto magnifico, si alguien se cruza con Antonio que le pregunte que palabra hay en negrita y se repite varias veces, estoy seguro que no la sabe, dudo que lea esta misiva, pero seria bueno para su formación como ser humano.

    Carlos, felicidades

  3. Roberto Marcos
    09/02/2011 at 5:27 pm

    D. Manuel González Redondo, da igual que su texto sea corto o largo el resultado siempre es el mismo, se le adivina un odio visceral hacia la persona de D. Antonio Reguilón, al que si no acusa directamente de oscuros asuntos hace algo si cabe peor, sembrar la duda sobre su persona. A mi esto me parece un actitud cobarde por su parte ya que sabe que no va a ser contestado como en realidad debería serlo, quizá por que aunque sea en esta única ocasión D. Antonio Reguilón si aplique “prudencia” a sus actos. Dejeme decirle que a mi me despierta usted un profundo sentimiento de pena,digo esto desde el más profundo respeto por usted y sin ningún ánimo de crear polémica alguna. Supongo que detrás de esto debe de haber algo que desconozcamos algunos y posiblemente sí conozcan otros, algo que sobrevenga de tiempos pretéritos que debieron dejarle una gran marca. En cualquier caso lo que a mí me transmite usted y posiblemente a otros también es que algo no debe de ir bien, algo le tiene siempre con el punto de alteración suficiente para saltar y plasmar este trasfondo. Si me permite, insisto siempre desde el respeto, quisiera decirle que no creo que sea necesario mostrar de manera tan contundente ese transfondo que seguramente a usted le hará un daño interior que, sin duda, podría ser evitado. Por último le diré que vuelva a leer la carta de D. Carlos Laredo y se aplique usted esa palabra que dijo el candidato a la Presidencia del Gobierno (del que usted también sospecha) de este país en Radio Nacional de España “prudencia”.
    Gracias por atenderme y si en algún momento se ha sentido ofendido por mis palabras, por ello, le pido disculpas.

    D. Javier Sevilla, estoy con usted, un texto magnífico. Lo que pasa es que se pueden dar dos posibilidades, la suya estar de acuerdo en todo con D. Carlos Laredo y la otra la mía, no estar de acuerdo, si no en todo, si en muchas de las cosas que dice. Aunque hay que decir que está muy bien escrito, estructurado, y sin duda transmite muy bien lo que siente y piensa, siempre desde el respeto, la educación y con la idea de sumar los intereses de cada parte para obtener un mismo objetivo final, lo mejor para los niños de este pueblo y por extensión pensando en el futuro para la globalidad del municipio.
    Permitame preguntarle ¿que le hace pensar que D. Antonio Reguilón no es un buen ser humano? y por otro lado ¿se cree usted mejor ser humano que él? Solo una cosa más usted, como todos, tambien debe tener “prudencia”.
    Gracias.

  4. mlurdespereira
    10/02/2011 at 10:00 am

    Marcos

    bonita prosa, bonita defensa de D. Antonio Reguilón, la pena es que seas el unico que le defiende dando la cara, ya que todos los demás, no sé porque, no lo defienden pero si atacan las opiniones de los demás, bajo nombres y correos falsos

  5. Roberto Marcos
    10/02/2011 at 12:17 pm

    Gracias por tus palabras de halago hacia mi prosa, hago lo que buenamente puedo.
    Te confundes, yo no defiendo a D. Antonio Reguilón como persona ya que estoy seguro que eso lo sabe hacer el solito y si no que aprenda a hacerlo, yo defiendo al Alcalde de Fresnedillas de la Oliva, elegido por mayoría absoluta y al que, para tu información, yo voté. Por eso, por que es el Alcalde al que eligió la mayoría de este pueblo en edad de votar (aunque a algunos les duela), decido que tengo todo el derecho a expresarme y así lo hago.
    Habeis convertido esto en continuos ataques hacia su persona, estarás conmigo en que eso no está nada bien, incluso con hechos y expresiones perfectamente tipificados en nuestra legislación.
    En pocos meses los ciudadanos de este pueblo acudiran a las urnas y ahí será donde todos tendremos la oportunidad de decidir y de expresarnos democraticamente.
    Que quereis seguir con la actitud de personalizar en él todos vuestros ataques, seguir haciendolo pero te digo que os estais equivocando.
    Unas de mis características como persona, que no sé si será bueno o malo, es que siempre doy la cara, no doy un paso atrás ni para coger carrerilla. Defiendo lo que creo que debo defender y siempre voy de frente y se me ve venir perfectamente, como diría un castrense “a tumba abierta”. Lo que hagan y digan otros, en sus formas y maneras, como comprenderás no es cosa mía.
    Gracias de nuevo.

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