RADIACIONES ULTRAVIOLETA: CUIDADO CON EL SOL

Estos días, al mirar las predicciones del tiempo, vemos entre los datos un “índice UV” que cada vez está más alto. ¿Qué es y en qué nos influye?

El sol emite energía radiante que se propaga en forma de ondas electromagnéticas con diferentes longitudes de onda. Dentro de este espectro pueden diferenciarse ciertas clases de energía radiante como la Radiación Visible e Infrarroja, los Rayos Cósmicos, los Rayos Gama, los Rayos X y los Rayos Ultravioleta. Dentro de estos se consideran tres clases:

UVC: No llegan a la superficie de la Tierra. Son muy peligrosas para el hombre y las absorbe la capa de ozono de la atmósfera.

UVB: Es biológicamente nociva, daña el ADN de las células y puede causar defectos genéticos en las superficies externas de plantas y animales si se recibe en dosis altas. Pueden dañar la piel humana causando desde un ligero enrojecimiento (eritemas) hasta quemaduras; incluso con el tiempo pueden producir molestias graves, lunares, manchas y hasta cáncer en la piel.

 UVA: Entre el 30 y el 50% de estos rayos llegan a niveles profundos de la dermis y son más perjudiciales que los UVB porque tienen menor energía. Son los responsables del envejecimiento de la piel y del melanoma.

 ÍNDICE UV SOLAR MUNDIAL

El índice UV Solar Mundial representa una estimación del promedio de la radiación ultravioleta (UV) solar máxima en la superficie de la Tierra. El cálculo de este índice permite valorar el grado de nocividad para la piel según las distintas longitudes de onda UV. El índice UV se subdivide en:  Exposición baja (entre 1 y 3), intermedia (entre 4 y 6), alta (entre 7 y 9) y extrema (superior a 10).

RECOMENDACIONES

 

Utilizar prendas de vestir adecuadas y sombrero.

Aplicar cremas solares, adecuadas a nuestro tipo de piel, 30 minutos antes de salir de casa.

No exponerse al sol entre las 11h y 15h.

Beber agua y líquidos para evitar la deshidratación.

Proteger los ojos: es necesario utilizar gafas con cristales que absorban la radiación ultravioleta.

Incluya en la dieta diaria una mayor cantidad de alimentos que contengan vitamina A, E y C, e ingiera más líquidos: zumos  y agua.

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