Día de la mujer trabajadora

Aqui publicamos un escrito recibido de las mujeres que participamos en este periódico y dedicado a todas las mujeres.

Aunque el Día de la mujer trabajadora se celebra desde hace casi un siglo (1911), aun no ha desaparecido del calendario y siguen existiendo muchos motivos para conmemorarlo, de intensidad y características distintas según la cultura donde vivamos.

En este discurso que se leerá hoy en Madrid y al que pertenece la foto de portada se recuerda que España tiene la tasa femenina de paro más alta, los contratos precarios, el salario un 25-30% inferior al de los hombres y dificultades de conciliación familiar-laboral.

Pero en el poema de la escritora nicaragüense Giaconda Belli dedicado al Día internacional de la mujer se denuncia una realidad mucho más dura que viven las mujeres en países donde las conquistas femeninas no han llegado: mutilación genital, todo tipo de violencia, feminicidio selectivo, burkas, …

Ante este panorama quedan aun muchos años o décadas para seguir reivindicando este día y trabajando por mejorar nuestra sociedad en general, pero merece la pena recordar que tenemos muchos recursos para conseguirlo y como dice Jean Shinoda Bolen: “las mujeres pueden cambiar el mundo en el futuro”.

Y este es el texto que nos recuerda tantas injusticias por erradicar:

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres,
¡Qué poco es un solo día, hermanas,
qué poco, para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!

De la cuna donde nacimos hasta la tumba donde dormiremos
-toda la atropellada ruta de nuestras vidas-
deberían pavimentar de flores para celebrarnos
(que no nos hagan como a la Princesa Diana que no vio, ni oyó
las floridas avenidas postradas de pena de Londres)
Nosotras queremos ver y oler las flores.

Queremos flores de los que no se alegraron cuando nacimos hembras en vez de machos,
Queremos flores de los que nos cortaron el clítoris
Y de los que nos vendaron los pies
Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio para que cuidáramos a los hermanos y ayudáramos en la cocina
Flores del que se metió en la cama de noche y nos tapó la boca para violarnos mientras nuestra madre dormía

Queremos flores del que nos pagó menos por el trabajo más pesado
Y del que nos corrió cuando se dio cuenta que estábamos embarazadas
Queremos flores del que nos condenó a muerte forzándonos a parir
a riesgo de nuestras vidas
Queremos flores del que se protege del mal pensamiento
obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo
Del que nos prohíbe salir a la calle sin un hombre que nos escolte

Queremos flores de los que nos quemaron por brujas
Y nos encerraron por locas
Flores del que nos pega, del que se emborracha
Del que se bebe irredento el pago de la comida del mes
Queremos flores de las que intrigan y levantan falsos
Flores de las que se ensañan contra sus hijas, sus madres y sus nueras
Y albergan ponzoña en su corazón para las de su mismo género

Tantas flores serían necesarias para secar los húmedos pantanos
donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;
arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,
de las que tenaces, una a una, tendremos que surgir.

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.
Queremos flores hoy. Cuánto nos corresponde.
El jardín del que nos expulsaron.
Gioconda Belli
8 de Marzo de 2007

http://www.elblogalternativo.com/2010/03/08/dia-de-la-mujer-trabajadora-2010/

0 comments for “Día de la mujer trabajadora

  1. M. González Redondo
    08/03/2010 at 9:42 pm

    La “civilización” actual rezuma testosterona degradada. El viejo cazador, víctima de su especialización, se ha vuelto codicioso, impaciente, onanista, insaciable… Un sicópata, orgulloso de serlo, oculto por los modernos modos sociales. Si es posible sanar, necesitamos dilatar el tiempo para dar lugar a la observación, la escucha, la empatía, la tolerancia, la reflexión… Si es posible algún futuro juntos, debemos, nosotras y nosotros, abonar otras tierras.

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